¿Porqué un interiorista?

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Seguro que conocemos a alguien que ha realizado una reforma en su casa, la rehabilitado, o bien tan sólo ha cambiado el aspecto de algunas de las estancias de la casa. Y que cuando nos lo cuenta, es como una pesadilla, y lo peor… No ha quedado como se esperaba!

¿Porqué un interiorista?

Por no hablar de que la obra se alargado más de la cuenta, parecía que no tenía fin… el presupuesto se ha superado enormemente, o bien se han echo cosas y se han tirado durante la misma obra, o lo que es peor, se ha ido improvisando a medida que avanzaba la obra.

El objetivo de hoy es, porque realizar un Proyecto de Interiorismo:

  1. Un profesional no ayudara a gestionar que queremos y que necesitamos: Es preciso explicarle que necesitamos mejorar, aunque pensemos que no es posible, el Interiorista seguro que nos aporta alguna idea para solucionarlo, lo que “no” funciona con nuestro estilo de vida, si necesitamos más espacio de almacenaje, una habitación extra. Seguro que a muchos les parece que no es posible, nadie mejor que un Interiorista para gestionar un espacio.
  2. Si tenemos una cantidad fija para invertir en la obra integral o de mejora, lo mejor plantearse lo al Interiorista, este sabrá gestionarlo lo mejor posible porque esta al día y conoce una cantidad enorme de posibilidades, de materiales, de forma que priorizará en lo indispensable y buscará alternativas para otras soluciones. Si no tenemos un Interiorista que gestione el presupuesto cerrado de antemano, lo más seguro es que tendremos que recortar sobre la marcha… y eso nunca sale bien. Por no decir, parar la obra.
  3. Cuando existe un plazo máximo de ejecución de obra. Con un Interiorista siempre se firma un contrato que estés detalles aparecen recogidos, como fecha de inicio, fecha de fin de obra, penalización por demora.
  4. Que exista complicidad con el Interiorista, o bien porque tenemos referencias por conocidos o hemos visto alguno de sus trabajos, o bien porque tiene un showroom y vemos que su perfil se adapta a nuestros gustos. Lo ideas, que exista un buen feeling…
  5. Hablar claro desde el principio, exponiendo vuestras necesidades, vuestras preferencias, vuestros gustos. Lo ideal que sea el equipo del propio Interiorista quien ejecute las obras, es mucho más fácil tener un único interlocutor.
  6. Exponer los gustos estéticos que deseáis que tenga vuestra casa, ahora toca disfrutar, le toca trabajar y trabajar a la Interiorista, así que dejaos aconsejar!
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